
Cuando me dijeron que me tenía que operar de los pies me enfadé mucho porque no podría salir a la calle. Durante el curso escolar todos trabajamos mucho en casa porque por la mañana vamos al cole y por la tarde tenemos actividades extraescolares y además tengo que hacer muuuuucha tarea y estudia muchíiiiiiisimo. Por eso aprovechamos el verano para pasarlo muy bien, descansar, ir a la playa, también vamos al pueblo de mi abuelo, que también os puedo enseñar fotos...
Mi madre me dijo que lo pasaríamos bien pero en casa y que podría aprovechar para aprender a hacer algo de labores. Yo le propuse patchwork, pero como no sé coser, mi madre me dijo que empezara por algo más fácil.
Hoy he terminado mi primera Dotie Doll y ya la tengo envuelta porque se la quiero regalar a mi abuela Milagros.
Primero elegimos la tela de unas cortinas viejas y señalamos con un lápiz la silueta. Pusimos la tela en doble y la sujeté con unos alfileres para que no se moviera. La recorté.
Luego busqué fieltro y recorté una carita redonda y con hilo blanco bordé una carita en ella.
La carita la cosí por el derecho de una de las telas, luego puse las dos telas otra vez juntas el derecho de una con el derecho de la otra. Lo aguanté con alfileres para que no se perdieran.
Hice la colita con cuentas de colores y la sujeté a una de las caras de la tela pero por el revés, para que no se vea el remate.
Sobrehilé las dos telas y luego las cosí. Me costó mucho trabajo porque era la primera vez, pero ya la próxima seguro que me sale mejor. Dejé abierta la parte de arriba y le dí la vuelta al saquito que me había quedado. Lo rellené con restos de lana e hilos que mi mamá guarda en una bolsita y cosí la parte de arriba con cuidado.
Luego le hice los pelos y los sujeté al centro de la cabeza con unas puntadas e hice unas trenzas con lacitos rojos.